Moje hlavní stránka

El Ejemplo de Birmania

Birmania, o Myanmar, es un país asiático que ha sido gobernado con británicos, comunistas y ahora militares. Hace 3 días, se congregaron 20,000 personas para expresar su rechazo a un régimen dictatorial. Yo no sé lo que es vivir en una dictadura militar, gracias a Dios, pero sé que muchos abuelos de amigos míos perdieron sus tierras gracias a la “excelente” reforma agraria de Juan Velasco Alvarado, que se encargó de destrozar al país y dejarlo con el mismo ranking de productividad que en la época de las cavernas. Se paralizó la industria nacional por dejarla en manos de personas que carecían de toda preparación, tanto técnica como administrativa. Parece que la única forma de gobernar que encontró ese caballero, por no decir otra cosa, era quitarles todo a todos para, según él, hacer justicia social. Lo único que hizo fue aumentar mas la brecha de la distribución de la riqueza y hacer más pobres a los pobres, sin dejar de lado el hecho de crear un resentimiento social entre todos los peruanos. Felizmente esos días ya pasaron y también pasamos el susto de Humala, que dicho sea de paso, es casi mi vecino, y un comandante retirado no podría mantener una casa como esa.
Ahora mismo, en Venezuela, se presenta uno de los regímenes dictatoriales más “importantes” de los últimos tiempos. Venezuela se queda sin libertad de expresión cada día que pasa, la pobreza aumenta y la gente que gano dinero honradamente se empieza a ir del país, antes de ser expulsados de sus casas, que serán extirpadas de sus legítimos propietarios para ser las casas del pueblo. Ahora ya ni respetan la propiedad privada. Un país desigual, como el nuestro, no se arregla quitándoles a los que tienen para darles a los que no tienen. Robin Hood es un cuento. Un pais como el nuestro sólo se arregla con inversión extranjera y con la generación de empresas en el país. Sólo así habra más trabajo y los pobres dejarán de ser pobres. La pobreza ha disminuido en el Perú. Mega Plaza factura más que el Jockey Plaza y la gente del cono norte tiene uno de los menores riesgos crediticios. La inversión llegará, tarde o temprano, a todos los rincones del territorio nacional. Y para eso, no hay que ser utópicos. Hay que ser pragmáticos y ponernos a pensar en soluciones reales, crear proyectos de desarrollo sostenible y capacitar a la mano de obra, porque solo con mano de obra calificada podremos, realmente, vencer a ese cáncer social llamado pobreza. Hay que aprovechar que no somos Birmania, que vivimos en un país libre, donde podemos sentarnos a escribir un blog y esperar que la gente lo lea y opine de lo que uno piensa, que podemos viajar libremente dentro y fuera del país, que podemos informarnos de lo bueno y lo malo y que podemos criticar al gobierno cuando hace las cosas mal, sin dejar de reconocerle méritos cuando hace las cosas bien. Que cuando tuvimos que salir a protestar para sacar al chino del gobierno lo hicimos, pero no caigamos en el error de pensar que vivimos en anarquía.
Ojalá Birmania recupere su democracia y que el Perú pueda salir de la pobreza.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *