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Archive for septiembre, 2007

Stay Tuned

Ayer tuvimos un pequeño desperfecto técnico a la hora de hacer el intento de cambiar de template. Lo cambié pero al final no me gustó porque, por más que sé trabajar con el código, me jode hacerlo, prefiero el nuevo diseño de Blogger. Por lo menos le dimos una pequeña retocada con el nuevo header.
Me voy a tomar desayuno y a la universidad porque tengo una divertidísima y amena clase de Teoría de los Precios I.


El Regreso de Cerevita



Estimado Pedro
Lamentablemente no estamos importando este producto, se dejo retiro del mercado un poco más de dos años.

Cordiales saludos,

Patty Morales Martínez
Servicios al Consumidor
0-800-1-0210
servicios.consumidor@pe.nestle.com

—–Mensaje original—–
De: Pedro Gutierrez
Enviado el: Martes, 07 de Febrero de 2006 01:54 a.m.
Para: Servicios al Consumidor,LIMA,Serv. al Consum.
Asunto: Cerevita

Señores de Nestlé:
Les escribo porque quisiera que pusieran de nuevo en el mercado su producto Cerevita. Recuerdo que cuando era niño lo tomaba todo el día, era buenísimo y el otro día en una reunión un amigo me hizo recordar esto y nos preguntábamos por qué salió del mercado. Espero que tomen en cuenta mi solicitud.
Atentamente,
Pedro Gutiérrez.

Luego….

—–Mensaje original—–
De: Klaus Haggenmiller
Enviado el: Martes, 14 de Febrero de 2006 00:27 a.m.
Para: Servicios al Consumidor,LIMA,Serv. al Consum.
Asunto: Cerevita

estimados señores NESTLE quisiera saber que fue de ese producto tan rico , nutritivo y exitoso llamado cerevita, el comercial era lo maximo y la promocion de la cuchara medidora tambien.. bueno sin mas preambulos me despido sin otro particular

Klaus Haggenmiller

No obtuvo respuesta. Al año y medio de haber enviado estos correos junto con un amigo, vimos Cerevita en los anaqueles de un supermercado. Casi lloramos, se nos venían a la mente los recuerdos de nuestra tierna infancia de Cerevita y Tres por Tres.
Ahora me siento chibolo de nuevo y también hay Cerevita con sabor


El Ejemplo de Birmania

Birmania, o Myanmar, es un país asiático que ha sido gobernado con británicos, comunistas y ahora militares. Hace 3 días, se congregaron 20,000 personas para expresar su rechazo a un régimen dictatorial. Yo no sé lo que es vivir en una dictadura militar, gracias a Dios, pero sé que muchos abuelos de amigos míos perdieron sus tierras gracias a la “excelente” reforma agraria de Juan Velasco Alvarado, que se encargó de destrozar al país y dejarlo con el mismo ranking de productividad que en la época de las cavernas. Se paralizó la industria nacional por dejarla en manos de personas que carecían de toda preparación, tanto técnica como administrativa. Parece que la única forma de gobernar que encontró ese caballero, por no decir otra cosa, era quitarles todo a todos para, según él, hacer justicia social. Lo único que hizo fue aumentar mas la brecha de la distribución de la riqueza y hacer más pobres a los pobres, sin dejar de lado el hecho de crear un resentimiento social entre todos los peruanos. Felizmente esos días ya pasaron y también pasamos el susto de Humala, que dicho sea de paso, es casi mi vecino, y un comandante retirado no podría mantener una casa como esa.
Ahora mismo, en Venezuela, se presenta uno de los regímenes dictatoriales más “importantes” de los últimos tiempos. Venezuela se queda sin libertad de expresión cada día que pasa, la pobreza aumenta y la gente que gano dinero honradamente se empieza a ir del país, antes de ser expulsados de sus casas, que serán extirpadas de sus legítimos propietarios para ser las casas del pueblo. Ahora ya ni respetan la propiedad privada. Un país desigual, como el nuestro, no se arregla quitándoles a los que tienen para darles a los que no tienen. Robin Hood es un cuento. Un pais como el nuestro sólo se arregla con inversión extranjera y con la generación de empresas en el país. Sólo así habra más trabajo y los pobres dejarán de ser pobres. La pobreza ha disminuido en el Perú. Mega Plaza factura más que el Jockey Plaza y la gente del cono norte tiene uno de los menores riesgos crediticios. La inversión llegará, tarde o temprano, a todos los rincones del territorio nacional. Y para eso, no hay que ser utópicos. Hay que ser pragmáticos y ponernos a pensar en soluciones reales, crear proyectos de desarrollo sostenible y capacitar a la mano de obra, porque solo con mano de obra calificada podremos, realmente, vencer a ese cáncer social llamado pobreza. Hay que aprovechar que no somos Birmania, que vivimos en un país libre, donde podemos sentarnos a escribir un blog y esperar que la gente lo lea y opine de lo que uno piensa, que podemos viajar libremente dentro y fuera del país, que podemos informarnos de lo bueno y lo malo y que podemos criticar al gobierno cuando hace las cosas mal, sin dejar de reconocerle méritos cuando hace las cosas bien. Que cuando tuvimos que salir a protestar para sacar al chino del gobierno lo hicimos, pero no caigamos en el error de pensar que vivimos en anarquía.
Ojalá Birmania recupere su democracia y que el Perú pueda salir de la pobreza.


La Previa a Parciales

Falta poco para entrar a una semana en la que todos perdemos el control de nuestras vidas y nos dejamos llevar por el papel. El papel y las diapositivas de Power Point son nuestra única razón de ser. Hay más gente sacando fotocopias que en la peor de las rush hours de algún fast food. Se me viene a la mente la canción Fin de Semana de Nubeluz. El lunes conta II, el martes personal y precios, el miércoles es orga, el jueves no hay nada, el viernes hay, y léanlo bien, Métodos Estadísticos para Estudio de Mercado, y el sábado Macroeconomía y OPE 1. ¿Viva la libertad? No, recién estamos a mitad de carrera. No hay Gatorade o cualquier bebida que termine en -ade que valga. En este momento, mi único agradecimiento con el alfabeto es poder expresarme a través del Blog, a pesar del poco tiempo que tengo libre gracias a la vida dura de la universidad. Habrá que sacar fuerzas de donde sea. Cómo dijo Don García de Toledo, “Qué dirán las damas de Salamanca si me vuelvo atrás”.


Cuando se acaba la fiesta

Desde la semana pasada no aguantaba más. Quería que llegara el dichoso sábado. Tuve que convencer a amigos, mandar spams y postear en grupos de Facebook para que vayan a la fiesta. Era una fiesta exclusiva, como la mayoría de las que hace gente de la Lima. 50 soles por trago, puchos y los mejores culos de Lima. Poco a poco mis amigos se fueron animando y yo me fui endeudando porque debía la entrada a un amigo. Le pagué el viernes y tuve que estudiar como loco porque el sábado tenía examen de Administración de Operaciones I. Parecía un buen día, todos salían puteando a todos y yo era uno de los pocos desubicados que pensaba, y espero que no sea lo contrario, que iba a salir bien. Todo era genial. Luego vino Jonas, un amigo alemán que vino a la Universidad de Lima por intercambio desde Bremen, allá donde debutó un tal Claudio Pizarro Bosio. Me fui a comprar ropa. Para gilearte a flacas buenas tienes que ir bien vestido: Tenía un pantalón Volcom sucio porque me lo pisaba, ya que me llega al pincho hacerle la basta a mis pantalones, y las tabas, por más Vans, ni se diga. Ya ni tenían acolchado. Así que hubo que pedir, a gritos, en mayúsculas Arial 72, plata para ropa. Fui a Ripley, no me gustó nada. Fui a Saga Falabella y había un jean Wrangler a 89 lecs, me lo probé y cuando estaba yendo a pagar…algo pasó. Era como si hubiera venido hacia mí en toma de película…leeeeeeeeeeeentamente. Un jean Calvin Klein a 100 lucas!!!!! Lo dejé todo y me lo compré. Cómo seremos de ingenuos algunos que pensamos que las cosas tienen estatus adscrito. Luego me compré unas tabas así nomás, Gotcha, porque las tabas son muy caras en las tiendas por departamentos. Luego regresamos a la jato de mi pata Knox y luego llegó otra amiga, sólo faltaba Carlitos. Llegó Carlitos y salimos, dejando atrás los estudios y abriéndole la puerta a una noche de farra y “sana” diversión. Ningún taxi nos quería llevar. “No voy cholito, no conozco”. Al décimo taxi la chuntamos, pero nos cobró 20 lucas. Qué chucha, éramos 5 y podíamos pagarlo. El tipo bajó por el cementerio Santa Rosa para no pagar peaje. Nos dimos una vuelta de más de media hora porque no ubicábamos el tono. La Encantada de Villa no nos era un lugar muy frecuente. Dimos con el tono y empezamos a chupar como locos. La gente iba llegando y se iba empilando cada vez más. Los amigos llegaban y los puchos gratis abundaban. Era un pedacito de cielo. Iban pasando las horas y ya había llegado todo al punto de saciedad, ese donde la razón y el pudor empieza a decaer con el paso del tiempo. Cada vez más parejas besándose, mas tipos manoseando a tipas en el tabladillo y alguno que otro salía del closet. A mi me llegó al pincho todo, sólo quería tomar con mis amigos y pasarla bien. Saqué a bailar a mi amiga Carito, el baile de ley, y luego regresamos. Ella para conversar y yo para tomar y conversar. Llegó Klaus, el amigo que quería entrada gratis. Se emborrachó en una hora. Todos estaban así. Recuerdo haber saludado a personas con las que no me veía hace más de 10 años. Eso pasar por pasar de un colegio pituco a un colegio no tan pituco. Los del colegio pituco ya no paran tanto contigo, pero desde que estás en la de Lima eres La Cagada en 7 Tomos.
Y me fui, con los 2 alemanes, uno firme y el otro bamba, y con mi amiga Carito en el taxi, dejando atrás lo de todas las fiestas exclusivas: Borrachos y borrachas, agarres desenfrenados, mechas, golpes y, por qué no, asumo que alguno de ellos se habrá metido su coquita en el baño. Cada día que pasa voy entendiendo por qué es chevere no haber probado drogas nunca. Nunca lo hice y nunca lo haré. Pero de hecho hago una fiesta exclusiva.


Perú en el grupo mundial de tenis

No soy de los que vivió la carrera de Yzaga. Sé que nunca fue número 1, pero que le ganó a todos los mejores. Sé que le ganó a Michael Chang y que sacó de carrera a Pete Sampras en el US Open de 1994, cuando Sampras era el primero en el ranking de la ATP. Tuvimos que esperar hasta 1998 cuando un patita llamado Luis Horna, que fue campeón mundial juvenil, surgió para conseguir lo que nadie hizo: Llevarnos al grupo mundial, el grupo de los 16 mejores países del mundo en tenis. He seguido toda la carrera de Horna. Recuerdo cuando lo entrevisté en un casting que hice para Esos Chibolos, fenecido programa de cable. Hice hasta las huevas el casting, no tenía cancha, pero ya con el paso del tiempo me he podido desenvolver mejor frente a las cámaras. Recuerdo que Carlos Di Laura, en ese entonces el capitán del equipo, me confundió con mi amigo Doménico Poggi y me dijo: “Oye chato que bien haces tu programa ah, dame tu teléfono para mandarte unas entradas”. Es menester decir que nunca me llamaron, y que Perú perdió contra Ecuador en la Davis. Luego casi todo lo que le conozco a Perú en la Davis son triunfos, a excepción de un 0-5 contra Chile, que luego Horna reivindicó ganándole a Massú en su tierra, y una derrota contra Brasil, que si mal no recuerdo fue un 2-3, algo más honroso. Eso ya quedó atrás, y luego de sufrir algo más de lo esperado, las imágenes del televisor mostraron algo que parecía un reflejo de nuestra propia irrealidad, algo que no parecía, pero que al final, era. Somos, por lo menos por un año, parte de la élite mundial del deporte blanco. Celebremos pues, que después de tantas veces perder nos tocó ganar, que la millonada que pagamos por un abono valió la pena, que el Perú tiene su Paolo Guerrero del tenis, y ese hombre es Luis Horna Viscari. Gracias Lucho!


Fujishock

Ayer comentaba con un amigo alemán lo que podría pasar si extraditaban a Fujimori. Comentaba acerca de todas las cosas que pasaron en su gobierno. Yo lo recuerdo clarísimo porque viví toda mi infancia en un país gobernado por ese hombre y estudié con los hijos de algunas personas que integraban ese gobierno. Recuerdo cuando todos pensaban que Vargas Llosa iba fijo y terminó ganando el outsider Fujimori. También recuerdo el DISOLVER, y cuando se bajó a los terrucos. Nunca me voy a olvidar cuando Keiko me mandó un beso volado en el hipódromo (en esa época no era algo muy “in”, que digamos). Nunca olvidaré el 2000. Nunca olvidaré el canal 2 de los Winter o la guerra mediática contra Toledo y Andrade. Yo realmente me sentí feliz cuando el chino dejó el poder, pero no tanto por estar en contra de él, sino por vivir en el gobierno de otro presidente.
Ahora que lo traen, realmente hasta me da un poco de pena. Este hombre es una especie de Pinochet peruano (“Yo soy chinochet”) , un hombre que genera tal pasión entre sus seguidores que puede dividir a un país en la mitad. Es cierto que hizo cosas terribles, pero yo no voy a ser mezquino y negarle el hecho de haber extirpado el terrorismo de este país, o haber salvado económicamente el pais, gracias a otro personaje casi tan cuestionable, como es Carlos Boloña Behr. Este último nos salvó de la hiperinflación. Creo que el hecho de traer a Fujimori va a ser lo peor que le pudo pasar a Alan, va a crear un verdadero terremoto político. Ya veo a los fujimoristas pidiendo derechos humanos y a los defensores de los derechos humanos pidiendo su cabeza. Algo contradictorio, ¿no creen?. Sólo el destino sabe qué pasara cuando Alberto Kenya Fujimori Fujimori pise suelo peruano. No vaya a ser que dentro de 3 años termine siendo presidente.


Lucky 7

Sé que este relato lleva nombre de casino de la Av. Aviación, pero no. Hace un par de meses decidí acabar con mi vida anticipadamente. Recuerdo que sólo me había matriculado en 6, pero siempre uno haciéndole caso a los amigos que decían “nooo si Personal ni cuenta.”
Hace 2 meses que no duermo bien. Bueno fuera que por los ronquidos de mi viejo. No duermo bien porque sigo planificando mi agenda para los próximos 2 días, y cada día que pasa es lo mismo. Recuerdo haber resuelto un ejercicio de Kolmogorov Smirnov en mis sueños. Atrás quedaron las libidinosas fantasías con Luciana Salazar y Julieta Prandi. Ya ni para eso hay tiempo. El tiempo se ha convertido en mi oro negro. Cada ciclo que pasa me quejo del poco tiempo que me queda para dedicarme a otras cosas, como estudiar francés o hacer deporte, pero siempre termino siendo masoquista. Cada vez que veo a un puto ejecutivo en la calle, me digo a mí mismo: “Apúrate que otro huevón va a usar terno y nextel antes que tú”. Es increíble ver como un pedazo de tela y un aparatito de mierda pueden hacer cambiar tu cosmovisión. Y yo sigo con mi cara de canuto precocido. El silencio de las noches es como llegar a la meseta, y un pucho en el baño de la empleada es un pedacito de cielo, claro que con nubes de nicotina y alquitrán. Y sorprendentemente sólo jalé una integrada, y otra me saqué 18! ¿No se dan cuenta que ahora el Power Point define nuestros destinos? Ahora hay que hacerse amigos de Chepepe y de Kike para pagar menos en ABC. Y por supuesto, ya me metí en un seminario. Todo lo que hay que hacer para evitar una bica.
Y yo aquí, siendo siervo de una computadora que no me deja concentrar. El cuerpo no me da más y encima la dieta hace que, realmente, pueda escuchar a mi estómago pidiendo comida como si fuese un niño pobre del África Subsahariana.
Espero que al final del ciclo alguien se digne a recogernos, a mí y a mi estómago, con una cucharita de plástico del McDonald’s. Y espero poder dejar de escuchar la maldita frase “Pedro, acuéstate ya”.


Digestase

Hoy me pagaron 20 cocos. Fue en la mañana, a eso de las 9 am, por concepto dehaber trabajado como traductor 8 horas en una feria en el Swissótel. Valió la pena haber perdido 3 horas de métodos. Conoci a una canadiense espectacular, promocioné un instituto de inglés en Toronto y Vancouver, el ILAC, y a mi stand vino Chio Lecca. Decidí utilizar mis conocimientos de administración, pero el hambre de un ayuno de una semana le ganó a la razón. Fui al Burger King y le dije al que atendía: “Quiero lo más a lo bestia del menú”. En 10 minutos mi estómago se provisionó con una stackers cuádruple, papas grandes y gaseosa grande. Fui a la oficina un toque y dijeron “Vamos a almorzar”. No importa, como de vuelta. Me comí lo nuevo de bembos, un burrito, que más parecía un chicken finger. Una estafa. Faltaba el postre. Fui a Laritza y me compré un Cono Laritza: 2 bolas de yogurt de amarena. Faltaban los puchos y red bull. Luego de todas estas “inversiones”, tenía un saldo según libros de 20 soles.
Tuve cargo de conciencia y me fui a la nutricionista. Estoy con 10 kilos de sobrepeso y tengo que hacer una dieta hipocalórica de 1000 calorías. Tengo que esperar a que haya plata para comprar los elementos de dieta, y tengo que esperar a tener voluntad para hacer la dieta. La plata escasea y el Herbalife es caro. La proteína de soya no está al alcance de un chico pobre de la de Lima. Tampoco el gimnasio, que por cierto no es el Gold’s, sino el Mad, de la esquina de Ayacucho con Pezet. No pago 20$ sino 60 lecs. A correr al parque se ha dicho. A correr sin mp4, no Ipod. Los misios usamos HiTech y brindamos con Kola Real en los cumpleaños. La Coca Cola es una bebida digna de una graduación. El agua Cielo es cara, así que agua de caño no más. No importa, el distorsionador de chorro purifica el agua. A la balanza hay que restarle 3 kilos menos, porque está malograda. El yogurt no es Laive, es Pura Vida. La Dasani no es Dasani, es Free Light. La chela no es Erdinger, es Brahma, y el whisky es VAT 69. El jean no es Volcom, es Second Image. Para ir a ABC hay que arreglar computadoras, y para ir a los tonos hay que vender 10 entradas.

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El Pibe del Ayer

Tengo un pasatiempo algo raro para alguien de mi edad: Ver comerciales antiguos.
Me acuerdo desde que tengo 3 años de vida. Provengo de la generación de los que se sólo recuerdan los últimos días del gobierno de Alan. Recuerdo Monterrey y sus panetones, que eran lo máximo. Recuerdo el nido y el volkswagen de mi mamá. Recuerdo la Instavena y el Nescao. Recuerdo Scala y Todos. Recuerdo cuando el Jockey Club era un club ficho. Recuerdo cuando el hipódromo tenía gente, y que los presidentes iban al Clasico Independencia. Recuerdo a Vargas Llosa, al Fredemo y al Frenatraca. Recuerdo que pasé del limón a la uva en el nido. Recuerdo el Super Lotto y sus autos nuevos cada 10 minutos (un lujoso Lada Samara). Recuerdo Las Mil y Una de Carlos Álvarez. Recuerdo Tarata. Recuerdo el Autogolpe. Recuerdo que en el kinder del Inmaculado Corazón, por alguna razón, nos llevaban a la capilla más de lo normal. Recuerdo a la Miss Giovanna, mi profesora de kinder. Era amiga de mi vecina. Estaba buenaza. Recuerdo el programa de CLAE que conducía Tulio Loza. Recuerdo que había un poster con su foto en la renovadora a la que llevábamos nuestras cosas. Recuerdo el comercial de Guaraná Backus en Río. Recuerdo cuando Los Simpsons era lo nuevo. Recuerdo que la Guaraná era lo máximo porque era pasteurizada. Recuerdo el escándalo de CLAE. Recuerdo el congreso constituyente. Recuerdo los últimos días de los refrescos Bimbo. Recuerdo el cochebomba al canal 2. Recuerdo los cassettes de Magneto y cuando se quedaron en el Grand Hotel Miraflores. Recuerdo el fujishock y Alcanzar una estrella. Recuerdo Muñecos de Papel y cuando tocaron en el Carmelitas. Recuerdo Yan Ken Po y Buenos Días Perú con Gonzalo Iwasaki y Roxana Canedo. Recuerdo Nubeluz y la hermosa Mónica Santa María, que en paz descanse. Recuerdo AFP Megafondo y recuerdo el anuncio de AFP El Roble en el Estadio Nacional. Recuerdo cuando el sponsor de la U era Anchor Multivitaminizada. Recuerdo cuando a mi vieja le llegaba al pincho que canjeara la huevada de plástico donde se hacían los chups. Recuerdo las maratones de Popeye en el canal 5. Recuerdo el mundial del 94 y el adiós de Maradona. Recuerdo a Hristo Stoichkov y a Bryan Letchkov, como a Ed de Goeij y Bebeto. Recuerdo que regresaba de la casa de mis abuelos cuando Baggio se falló el penal. Recuerdo el matrimonio de Bibi Gaytán y Eduardo Capetillo. Recuerdo el accidente de Faucett, y después el de AeroPerú. Recuerdo cuando liberaron a los rehenes de la embajada de Japón. Recuerdo cuando pasé al Santa María, y cuando salí despues de un año. Recuerdo el mundial del 98 y a Pedrag Mijatovic, asi como Ivica Kralj y Zidane. Recuerdo el desfile de modas antes de la final y a Ricky Martin cantando “La copa de la vida”. Recuerdo haber visto el último vuelo de AeroPerú desde la ventana de un Aero Continente. Recuerdo cuando entré al Cristo Salvador, a Cuya y a Lay. Recuerdo cuando me cambiaron al A, y que en ese entonces empecé la adolescencia. Recuerdo a Quagglia y cuando dijo que mi mejor amiga era una “sacalacala”. Recuerdo el golazo del chorri frente a Paraguay, cuando Ibañez le tapó un penal a Chilavert, y cuando Jayo le tapó la boca a los chilenos. Recuerdo que no clasificamos. Recuerdo que iba a ir al Cine Benavides cuando Fujimori renunció por fax. Recuerdo mi viaje a Chanchamayo. Recuerdo que casi nos roban cuando llegamos a Yerbateros. Recuerdo que fui en “Turismo San Pedrito”. Recuerdo a la miss Karla y como pasé de ser odiado a ser querido. Recuerdo a la miss Ana María, al ALIGU y al MICHIGAN ECCE. Recuerdo cuando descubrí a Lucybell y a Mar de Copas. Recuerdo cuando aprendí a tocar guitarra. Recuerdo mi retiro de 3ro de media. Recuerdo mi retiro de confirma, donde regresaron a Borrego, que nunca flaqueó a sus creencias. Recuerdo que fui al Pardo’s Chicken luego de la confirma, y que tuve que decir “Aquí estoy Señor, tú me has llamado”. Recuerdo que sólo me confirme para casarme por el religioso. Recuerdo el coche bomba en el polo cuando vino Bush, cuando mi hermana había estado ahí hacía una hora y cuando mi prima acababa de salir hacía 2 minutos y vio la explosión por el espejo retrovisor. Recuerdo el soporífero mundial del 2002 y cuando eliminaron a Argentina en 1ra vuelta. Recuerdo cuando pasé a 5to de media. Recuerdo cuando nos mechamos por la casaca de prom. Recuerdo cuando nos mechamos por el viaje de prom. Recuerdo cuando me zampaba a los quinceañeros donde no me habían invitado. Recuerdo cuando me zampé a Teatriz por el cerro. Recuerdo mi viaje de prom. Recuerdo que no nos dieron video. Recuerdo cuando ingresé a la USIL. Recuerdo las amanecidas estudiando Historia. Recuerdo que ingresé de nuevo a la USIL. Recuerdo que no quería postular a la de Lima. Recuerdo que ingresé otra vez, si, a la USIL. Recuerdo mi graduación y la post celebración en el Chifa Choy Tac. Recuerdo mi prom y que no me quedé para el aguadito. Recuerdo mi verano en la USIL. Recuerdo cuando me quité de la USIL. Recuerdo Nivel A y cuando salí 1ro en el examen tipo. Recuerdo cuando Maradona casi se muere. Recuerdo cuando dejé Nivel A y me metí a Cibertec. Recuerdo cuando fui, por error, a una preparación para el examen de admisión a las 6 am, cuando era a las 6 pm, y que mi papá se molestó conmigo porque se perdió la mitad del matrimonio de Felipe de Borbón con Letizia Ortiz Rocasolano. Recuerdo que ingresé a Cibertec y que saqué 20 en los cursos que adelanté. Recuerdo que dejé Cibertec y que me metí a la Pre Lima. Recuerdo el bus y cuando le pegaban a Chapado. Recuerdo que ingresé a la de Lima y que me tiraron a la piscina, y que me rapé por 2da vez en mi vida. Recuerdo mi clase de cachimbos y que salí en décimo. Recuerdo mi 2do ciclo y que pasé todo a las justas. Recuerdo mi entrevista en el BCP y recuerdo cuando tuve que decirle a mi mejor amigo que si no se salía de la UPC lo botaban. Recuerdo cuando ingresé a la facultad de Sistemas. Recuerdo el frío de la gente. Recuerdo mi primera bica, y que cerré Progra. Recuerdo mi 4to ciclo. Recuerdo que me cambié a Administración. Recuerdo mi verano en clase de la Pacheco. Recuerdo mi 1ra bica en Administración, y que me quedé dormido para el final. Recuerdo El Buen Sabor, o la fonda, como le decimos en mi familia. Recuerdo el 2007 y el beso de una mistiana. Recuerdo el Misti y el Chachani, el jabón de Reuters y la Kola Escocesa. Recuerdo el bus de Enlaces. Recuerdo el terremoto. Recuerdo haber visto Pisco construido alguna vez. Recuerdo el Hotel Paracas. Recuerdo AIESEC. Recuerdo todo. Y no me acuerdo más nada.